
El espacio de Alejandro Quintana
Hay historias
que abren
otros mundos.
Un lugar para los libros, la imaginación y todo lo que comienza al pasar una página.
Descubrir mis libros01 / La biblioteca
Tu próxima
historia.
Una puerta a los libros de Alejandro Quintana. Descubre el punto de partida de cada historia y elige por dónde empezar.
La biblioteca está tomando forma.
Estamos preparando la presentación de los libros: sus portadas, sinopsis y enlaces para encontrarlos. Pronto podrás explorarlos aquí.

02 / El autor
Alejandro
Quintana.STORYTELLER
Detrás de cada página
Aquellas hojas de cuaderno fueron el principio.
Nací en Las Palmas de Gran Canaria en abril de 1984. En 1996 escribí mi primera historia larga, ¿Fue un sueño?, en unas hojas de cuaderno. Mi profesora de Lengua y Literatura la calificó con un deficiente. Pero aquella historia se quedó conmigo, mucho después de que terminara el curso.
Estudié Bachillerato Tecnológico y, tras un desacuerdo con un profesor de Física, tomé un rumbo inesperado: me alisté en la Armada. Elegí la especialidad de Sistemas Tácticos sin saber muy bien en qué consistía.
En 2005 nació mi primera hija. Empecé a contarle aquella historia de mi infancia y, mientras ella crecía, el relato también lo hacía. Su imaginación aportó detalles que terminaron fundiéndose con los originales. Después del divorcio dejé de contarla. También dejé de escribir.
Pasaron años hasta que recuperé el gusto por la lectura y la escritura. Durante mis despliegues en el extranjero escribía microrrelatos que Cristina, mi mujer, devoraba. Un día regresé a aquella vieja historia y volví a escribirla. Esta vez se llamaba El pijama rojo.
El manuscrito pasó varios años guardado en un cajón antes de que me decidiera a enviarlo a una editorial. Aquella experiencia me llevó a explorar la autopublicación. Con ayuda de la inteligencia artificial creé las ilustraciones que quería para el relato, y Kindle Direct Publishing me permitió verlo, por fin, en papel.
Hoy he firmado un contrato de publicación con la editorial Cuadranta y he terminado mi cuarta historia. Aquellas hojas de cuaderno fueron el principio. Sigo escribiendo.
